¿De cuánto debe ser mi seguro de vida?
La suma se calcula multiplicando tu ingreso anual por los años que tu familia necesitaría reponerlo, y sumando tus deudas. Son dos años si nadie depende de ti, siete si hay dependientes y doce si tienes hijos menores de doce años.
Un seguro de vida no compra una cantidad de dinero: compra tiempo. La suma asegurada es lo que permite a tu familia seguir mientras se reacomoda, sin vender la casa con prisa ni tomar decisiones bajo presión.
El factor de años es donde la mayoría se queda corta. Sin dependientes bastan dos años para dejar las cosas ordenadas. Con pareja o dependientes adultos, siete dan margen real. Con hijos pequeños, doce los acompañan hasta que el menor llegue a una edad en que la familia ya no dependa igual de ese ingreso.
Las deudas se suman completas porque no desaparecen contigo. Como referencia rápida: doscientos cincuenta mil por un crédito de auto, un millón quinientos mil por una hipoteca.
El número que sale suele sorprender, y hay dos cosas que ayudan: el costo no escala uno a uno con la suma, así que duplicar la protección no duplica la prima; y la prima se calcula con descuentos de edad de hasta cinco años por ser mujer y no fumar.
¿Cuánto necesitas proteger?
Contesta seis preguntas y te decimos qué suma asegurada te corresponde.