Cuánto seguro de vida necesito, con la fórmula
La fórmula para calcular tu suma asegurada de vida a partir de tu ingreso, tus dependientes y tus deudas.
Multiplica tu ingreso anual por los años que tu familia necesitaría reponerlo y súmale tus deudas. Son dos años si nadie depende de ti, siete si hay dependientes y doce si tienes hijos menores de doce años.
"¿De cuánto contrato mi seguro de vida?" casi siempre se responde con una cifra redonda que suena bien: un millón, dos millones. Es un número elegido por cómo suena, no por lo que tu familia necesitaría.
Hay una forma mejor de llegar al número, y es una cuenta que puedes hacer en cinco minutos.
Qué está comprando realmente un seguro de vida
No estás comprando una cantidad de dinero. Estás comprando tiempo.
Si tú faltas, tu familia pierde tu ingreso de golpe. La suma asegurada es el colchón que les permite seguir con su vida mientras se reacomodan: terminar el año escolar, no vender la casa con prisa, que quien dependía de ti pueda reorganizarse sin decisiones tomadas bajo presión.
Por eso el cálculo no parte de cuánto quieres dejar, sino de cuántos años de tu ingreso necesitan reponer.
La fórmula
suma sugerida = (ingreso anual × años de respaldo) + deudas
Tres piezas. Vamos una por una.
Tu ingreso anual
Tu ingreso mensual neto por doce. El que de verdad entra a la casa, no el bruto del contrato.
Los años de respaldo
Aquí es donde la mayoría se queda corta. El número depende de quién depende de ti:
| Tu situación | Años de respaldo |
|---|---|
| Nadie depende de ti económicamente | 2 |
| Hay dependientes, sin hijos menores de 12 | 7 |
| Tienes hijos menores de 12 años | 12 |
La lógica es directa. Sin dependientes, la suma cubre gastos finales y deja las cosas ordenadas; dos años bastan. Con pareja o dependientes adultos, siete años les da margen real para reacomodarse. Con hijos pequeños, doce años los acompaña hasta que el menor llegue a una edad en que la familia ya no depende igual de ese ingreso.
Ese salto de siete a doce es el que más gente subestima.
Tus deudas
Se suman completas, porque no desaparecen contigo. Como referencia de cálculo:
| Deudas | Monto a sumar |
|---|---|
| Ninguna | $0 |
| Crédito de auto | $250,000 |
| Hipoteca | $1,500,000 |
| Hipoteca y auto | $1,750,000 |
Si conoces tus saldos exactos, úsalos. Estas cifras son promedios para hacer la cuenta rápida.
Un ejemplo completo
Alguien de 38 años, con pareja y dos hijos de 6 y 9 años. Ingreso neto de $50,000 al mes. Tiene hipoteca y crédito de auto.
- Ingreso anual: 50,000 × 12 = $600,000
- Años de respaldo: tiene hijos menores de 12 → 12
- 600,000 × 12 = $7,200,000
- Más deudas (hipoteca y auto): $1,750,000
- Suma sugerida: $8,950,000, que se redondea a $9,000,000
Ese número casi siempre sorprende. Es mucho más de lo que la mayoría contrata, y es la cifra que de verdad sostiene a esa familia doce años.
Antes de asustarte por el número
Dos cosas importan aquí.
Primero: una suma alta no cuesta proporcionalmente más. El costo de un seguro de vida no escala uno a uno con la suma asegurada. Duplicar la protección no duplica la prima. Vale la pena ver el número real antes de descartarlo.
Segundo: hay descuentos que sí mueven la aguja. La prima se calcula con descuentos de edad: tres años menos por ser mujer, dos por no fumar, y cinco si aplican ambos. En una póliza a veinte años, eso es dinero real. Y en un plan de retiro como Proyecta, no fumar puede significar hasta 35% más protección por la misma aportación.
Si no fumas, ya estás comprando más barato que el promedio.
Lo que la fórmula no incluye
Es un punto de partida, no un dictamen. Ajusta hacia arriba si:
- Alguien depende de ti a largo plazo por una condición de salud.
- Quieres dejar la universidad de tus hijos cubierta, no solo el sostenimiento.
- Tienes un negocio que depende de ti y de dos o tres socios más.
Ajusta hacia abajo si tu pareja tiene un ingreso propio comparable al tuyo, o si ya tienes patrimonio líquido que cubre parte del hueco.
Un atajo
Si prefieres no hacer la cuenta a mano, el diagnóstico del sitio la hace por ti con seis preguntas y te dice además qué proteger primero según tu etapa. Es la misma fórmula, aplicada a tus respuestas.
Y si el número te parece alto, esa es exactamente la conversación que vale la pena tener con un asesor: no para venderte el máximo, sino para ver qué combinación de suma y plazo cabe en lo que puedes pagar todos los meses sin dejar de pagarlo al tercer año.