Qué hacer en los primeros 10 minutos de un choque
Paso a paso para los primeros minutos después de un choque: a quién llamar, qué no mover y qué documentar.
Primero revisa si hay lesionados y llama al 911 si los hay. Después enciende las intermitentes y saca los autos del carril si se puede. Luego marca a tu aseguradora antes de negociar nada, y mientras llega el ajustador documenta la escena con fotos y datos del otro conductor.
Un choque dura dos segundos. Lo que decides en los diez minutos siguientes determina cómo se resuelve todo lo demás: si tu seguro responde sin fricción, si el ajustador llega con la información que necesita y si terminas discutiendo con alguien en la calle.
Nadie piensa con claridad después de un golpe. Por eso conviene leer esto antes, no después.
Primero: las personas
Antes que el auto, antes que el seguro, antes que las fotos.
Revisa si alguien está lesionado, en tu vehículo y en el otro. Si hay lesionados, llama al 911. Esa llamada va primero que cualquier otra.
No muevas a una persona lesionada salvo que exista un peligro inmediato, como fuego o riesgo de otro impacto. Mover a alguien con una lesión de cuello o espalda puede agravarla.
Segundo: que no pase algo peor
Enciende las intermitentes. Si el choque fue leve y los autos pueden moverse, ponlos fuera del carril de circulación. En carretera esto es urgente: un auto detenido en un carril es el escenario del segundo choque, que suele ser peor que el primero.
Si los autos no se pueden mover o hay lesionados, déjalos donde están y señaliza a distancia suficiente para que quien viene alcance a frenar.
Tercero: llama a tu seguro antes de negociar nada
Este es el paso que más gente se salta.
El número de asistencia viene en tu póliza. Guárdalo hoy en tu teléfono, con el número de póliza en las notas del contacto. Buscar un papel en la guantera con las manos temblando no es un plan.
Cuando llames, ten a la mano tu número de póliza, la ubicación exacta y si hay lesionados. El ajustador es quien determina responsabilidades: esa no es una negociación que te toque a ti resolver en la banqueta.
No aceptes culpa ni firmes nada antes de que llegue. Tampoco aceptes un arreglo en efectivo sobre la marcha, aunque parezca más rápido. Muchos daños no se ven desde afuera, y una vez que aceptaste un arreglo se acabó la posibilidad de reclamar.
Cuarto: documenta mientras esperas
El ajustador va a llegar, pero la escena cambia: los autos se mueven, los testigos se van. Mientras esperas, con el teléfono:
- Fotos generales de la escena, con los dos autos en su posición y algo que ubique el lugar.
- Fotos de cerca de los daños, de ambos vehículos.
- Placas de los dos autos, legibles.
- Datos del otro conductor: nombre, teléfono, aseguradora y número de póliza. Foto de su licencia si accede.
- Testigos: si alguien vio lo que pasó, pídele nombre y teléfono antes de que se vaya.
- Señalamientos y semáforos relevantes para entender quién tenía el paso.
Es más de lo que crees que vas a necesitar, y es exactamente lo que sirve si después hay discusión.
Lo que no debes hacer
- No discutas quién tuvo la culpa. No cambia nada y empeora todo.
- No muevas los autos si hay lesionados o si el daño es serio, hasta que llegue el ajustador.
- No te vayas de la escena aunque el otro conductor te diga que no importa.
- No aceptes dinero en efectivo para no reportar el siniestro.
Lo que ya traes incluido y quizá no sabías
Si tu póliza es de GNP, el paquete incluye sin costo adicional el Club GNP Autos: grúa, paso de corriente, envío de combustible, cambio de llanta y cerrajería.
La grúa es la que importa después de un choque, pero vale la pena saber que las otras existen. La asistencia vial es la cobertura que más se usa en la vida de una póliza, y casi siempre sin que haya ocurrido ningún accidente.
También incluye protección y asistencia legal en los tres niveles de cobertura, incluso en responsabilidad civil. Si el asunto se complica, no estás solo.
Guarda esto hoy
Dos minutos ahora que te ahorran mucho después:
- Guarda el número de asistencia de tu aseguradora en tus contactos.
- Toma una foto de la carátula de tu póliza y déjala en el teléfono.
- Ten a la mano tu licencia y tarjeta de circulación vigentes.
Y si tienes un siniestro, márcanos. La ventaja de tener asesor es justamente esa: el día del choque no le hablas a un conmutador.