Por qué subió mi seguro de gastos médicos este año
Inflación médica, cambio de rango de edad y siniestralidad: las tres razones detrás del aumento de tu renovación, y qué puedes hacer.
Tu renovación sube por tres razones que se acumulan: la inflación médica, que corre muy por encima de la inflación general; el cambio de rango de edad, que reprecia tu póliza al cruzar cierto umbral; y la siniestralidad, tuya y del grupo asegurado. En 2026 los incrementos en pólizas individuales van del doce al quince por ciento, y son mayores en adultos mayores.
Llega el aviso de renovación, ves el número nuevo y no cuadra con el del año pasado. La reacción natural es pensar que la aseguradora está abusando. Casi nunca es eso, y entender de dónde viene el aumento es lo que te permite decidir bien qué hacer con él.
Las tres razones, en orden de peso
1. La inflación médica no es la inflación general
Este es el factor que más pesa y el peor entendido. El costo de un día de hospital, de una cirugía o de un medicamento de especialidad no sube al ritmo de la canasta básica: sube bastante más rápido. Tecnología nueva, insumos importados y honorarios médicos jalan hacia arriba todos los años.
Una póliza tiene que cubrir en 2027 procedimientos que costarán más que en 2026. Si la prima no acompaña esa curva, la cobertura se queda corta justo cuando la necesitas.
2. Cambiaste de rango de edad
Las tarifas de gastos médicos están construidas por rangos de edad, y al cruzar de uno al siguiente tu póliza se reprecia completa. Esto explica el caso típico de dos personas con la misma cobertura donde una tuvo un aumento moderado y la otra uno fuerte: la segunda cambió de rango.
Los saltos son más pronunciados conforme avanza la edad. Para adultos mayores, los incrementos de este año han sido de los más fuertes del mercado.
3. La siniestralidad
Cuánto se usó la cobertura influye. La tuya, si tuviste eventos, y la del grupo asegurado en general. Una cartera que reclamó más de lo previsto se reprecia al alza para todos.
Qué está pasando en 2026 específicamente
Este año la conversación de renovación es más difícil que de costumbre en todo el mercado mexicano. Los incrementos en pólizas individuales se han movido entre el doce y el quince por ciento, con casos extremos bastante mayores según el perfil, y los adultos mayores han enfrentado alzas cercanas al cuarenta por ciento.
No es un fenómeno de una compañía: es del ramo completo, empujado por la inflación médica y por la presión que ejerce sobre la rentabilidad de las aseguradoras.
Vale la pena tenerlo presente por una razón práctica: si te vas a otra compañía buscando el precio del año pasado, es probable que no lo encuentres.
Lo que sí puedes hacer
Hay cuatro palancas reales, y ninguna es cancelar.
Subir tu deducible. Es la palanca más directa. Un deducible más alto baja la prima de forma inmediata. La pregunta para decidirlo no es cuánto quieres pagar al mes, sino cuánto podrías sacar de tu cuenta mañana sin descuadrarte.
Revisar tu esquema de participación en el gasto. Si tienes participación fija, cambiar a variable baja la prima. A cambio, tu deducible y coaseguro dependerán del nivel del hospital al que acudas. Tiene sentido si sabes a qué hospital irías y no es de los de nivel más alto.
Ajustar el acceso hospitalario. El acceso Amplio te da todos los hospitales en convenio de tu ciudad; el Esencial usa una lista definida a cambio de una prima más accesible, y está disponible en Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara, Mérida, Puebla, León, Querétaro y San Luis Potosí. Si el hospital que usarías está en la lista, el ahorro es real y no pierdes nada.
Revisar las coberturas adicionales. Puede haber cosas contratadas que ya no correspondan a tu etapa. Maternidad Plus es el ejemplo más claro.
Lo que no conviene hacer
Cancelar sin más. Volver a entrar después significa empezar de cero los periodos de espera: doce meses para cáncer, veinticuatro para una lista larga de cirugías. Y lo que te hayan diagnosticado en el intervalo pasa a ser preexistencia.
Cambiarte solo por precio. La antigüedad que llevas acumulada tiene valor y no aparece en ninguna cotización. Si vas a moverte, hay que pedir reconocimiento de antigüedad antes de contratar y antes de cancelar. Lo explicamos completo en el artículo sobre cambiar de aseguradora.
Bajar la suma asegurada al mínimo. Ahorras poco y te expones justo en el escenario para el que compraste el seguro. Es preferible mover el deducible.
Qué hacer con tu aviso de renovación
Tres pasos concretos:
- Compara la carátula nueva con la anterior y ve qué cambió además del precio: deducible, coaseguro, tope y suma asegurada.
- Identifica si cambiaste de rango de edad. Eso explica buena parte del salto.
- Antes de aceptar o de irte, pide que te recalculen con un deducible más alto y con participación variable. Ver los tres números juntos decide solo.
Si quieres que revisemos tu renovación, mándanos la carátula. Te decimos de dónde viene el aumento y qué ajuste conviene, aunque tu póliza no esté con nosotros.